Satori Editorial especializada en cultura y literatura japonesa

Buscar en la web

Yumeno, Hoshida, Unno, Ran y Oshita

Kyusaku Yumeno (1899-1936) nació en Fukuoka como Naoki Sugiyama. Comenzó a escribir en 1922 tras haber fracasado en un buen número de profesiones. Su puesta de largo como autor tuvo lugar en 1926, gracias a la revista Shin Seinen, donde firmó con su pseudónimo habitual, que viene a significar «el soñador». La psicología femenina y la situación sociopolítica del país son preocupaciones frecuentes en su obra, no exenta de romanticismo. Su trabajo más recordado es Dogura Magura (1935), monumental novela de misterio en clave psiquiátrica de título intraducible, seguida de El infierno de las chicas (Shōjo jigoku, 1936), publicada por Satori. Falleció joven, de una hemorragia cerebral.

Sampei Hoshida (1913-1963), cuyo auténtico nombre era Tsuto Iio, debutó a la impresionante edad de diecisiete años en las páginas de la revista Shin Seinen. Por desgracia, abandonó la escritura cuatro años después poniendo fin a una prometedora carrera. Dentro de su escasa producción literaria (una docena de obras), la más representativa es Crónicas de la fundación de la Ciudad Central Terrestre (Sentoraru Chikyu Shi kensetsu no kiroku, 1930), que constituyó también su debut.

Juza Unno (1897-1949), pseudónimo de Shoichi Sano, nació en Tokushima en el seno de una familia de médicos. Tras licenciarse por la Universidad de Waseda como técnico electrónico, se empleó en un centro de investigación del Ministerio de Transmisiones. Admirador de Arthur Conan Doyle, Jules Verne, H. G. Wells y Edgar Burroughs, Unno debutó como escritor en 1928 con «El insólito crimen de los baños eléctricos», una historia de crímenes y misterio aderezada con innovaciones científicas que se recoge en Pesadillas electromagnéticas (Satori). A partir de 1931 sus trabajos de ciencia ficción se multiplicaron y Unno se convirtió en el estandarte de este incipiente género. Unno es, sin duda, el padre de la ciencia ficción japonesa.

Ikujiro Ran (1913-1944), tokiota de nombre Toshio Endo, de temparana vocación literaria. Siendo estudiante escribía e incluso editaba fanzines de misterio y ciencia ficción. A los dieciocho años consiguió asomar en alguna revista profesional, pero su especialización definitiva llegó en 1935. Al principio se centró en el género detectivesco, pero, animado por Juza Unno, se decantó por la ciencia ficción. De esta manera, su primera novela del género, Chitei Tairiku (El continente subterráneo, 1938), muy influenciada por los seriales cinematográficos norteamericanos del momento, se convirtió a la vez en su obra más representativa.

Udaru Oshita (1896-1966) nació en la prefectura de Nagano como Tatsuo Kinoshita, a pesar de su formación científica (Química Aplicada a la Ingeniería), debutó como escritor en 1925 para la revista Shin Seinen. Escritor prolífico, la mayoría de su producción se centra en el género de misterio. Su estilo, caracterizado por la honda descripción psicológica de los personajes, ha sido definido como «realismo romántico». Entre sus obras más representativas destacan Tetsu no shita (La lengua de hierro, 1937) o Akujo (Una mujer malvada, 1937).

 

email print | delicious facebook twitter digg myspace digg | más redes sociales